Foto: Marina García Burgos- Por qué sonríes?
- Por nada, son los nervios...
- Ah ya, no estés nerviosa
Por qué me creíste? Por qué no te molestaste un poquito más en saber POR QUÉ sonreía?
No eran nervios. Era todo, menos nervios....
Pero bueno, puedes seguir pensando que eran nervios. Supongo que resulta más cómodo (para los dos).
No hay comentarios:
Publicar un comentario